Todo es oscuro como la noche, negra. Porque el negro es belleza. Negro como sus ojos, y los mios. Ojos que vigilan. Estaba ahí sentada, iluminada por la sombra, amada por la sombra. Llorando negro, con los ojos, llorando, con el pelo, con el corazón, llorando.
Entonces la piel se estremeció, la mano tembló. Mientras sueñan los vigilantes.
Y desechando temores, matando, fusilando, eliminando, desapareciendolos...
Llore, lloramos, lloraron.
Ojos negros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario